Farmacia Carmen de Juan Aguiló. Dermocosmetica, Test VIH, veterinaria, formulación magistral
Farmacia Carmen de Juan Aguiló, ubicada en Palma, ofrece un amplio abanico de servicios para la salud animal y humana. Se especializa en formulación magistral, facilitando la creación de medicamentos personalizados. También destacan por ofrecer test VIH y un servicio dedicado a la dermocosmética.
Su compromiso con la atención al cliente se traduce en una propuesta de valor integral. Cuentan con un equipo profesional preparado para asesorar en diversas necesidades, incluyendo la veterinaria y la gestión de recetas. Buscan facilitar el acceso a los productos y servicios ofrecidos.
Información sobre: Veterinarios - Farmacia Carmen de Juan Aguiló. Dermocosmetica, Test VIH, veterinaria, formulación magistral
- A domicilio
- Recogida en tienda
- Compra en tienda
- Acceso para sillas de ruedas
- Aparcamiento adaptado para sillas de ruedas
- Amigable con la comunidad LGTBI+
- Espacio seguro para personas transgénero
- Visita rápida
- Pagos con móvil vía NFC
- Tarjetas de crédito
- Tarjetas de débito
Comentarios de clientes
Farmacia Carmen de Juan Aguiló. Dermocosmetica, Test VIH, veterinaria, formulación magistral tiene una valoración de 4.2 sobre 5 basada en más de 37 opiniones en Google
Esta farmacia es lo peor, el servicio es pésimo, son unas mal educadas y no te ayudan en nada. Te miran como si te perdonaran la vida además que parece un gallinero. Ya fui una vez y la experiencia fue muy mala pero he vuelto y ha sido peor. La banda magnética de mi tarjeta está fastidiada y tenía que comprar unos antibióticos y me dijeron que no me lo podían dar, les pregunte amablemente que si pasando el número de la misma serbia y me dijeron que no. Unas ineptas. Me fui a la farmacia de Son Gotleu y pasando el numero de la misma ni hubo ningún problema. No volveré unca mas y lo desaconsejo totalmente, un completo desastre
No es un lugar seguro, no es un lugar amable ni un lugar al que desearía volver. Tras la compra de una serie de fármacos que habíamos adquirido en la modalidad de adelanto o dispensación anticipada, para que posteriormente, una vez la doctora de cabecera nos prescribiese las recetas digitales a través del sistema público, se procediera a recuperar el porcentaje que se deduce del copago del paciente en cuestión, sufrimos una de las peores experiencias jamás registradas hasta la fecha. La empleada que nos atendió, a pesar de su amabilidad y predisposición, mostró desde el principio un profundo desconocimiento sobre el funcionamiento de dicho procedimiento, sin saber exactamente cómo calcular la simple diferencia entre lo que el paciente pagó en un principio y lo que pagaría realmente si hubiese presentado la receta a través de su tarjeta sanitaria. Esta situación, surrealista en gran medida porque su deducción solo requiere del uso de matemáticas simples, no quedó ahí y siguió escalando cuando, tras hacerme entrega de la cantidad que ella había validado erróneamente en el sistema, me indica e intenta justificar con una absoluta solemnidad y profesionalidad impostadas que el importe era correcto porque así lo indicaba el sistema, no ella. Y yo, claramente, no podía salir de mi propia estupefacción. Pues si un fármaco que cuesta 18,81 € sin receta pasa a costar 7,50 € en caso de presentar la receta, tan fácil y rápido es como coger una calculadora (o tus propios dedos) y restarle a 18,81 € el coste del medicamento con receta, para así dar con la cantidad que debes devolverle al paciente, que en este caso serían 11,31 €. Bien, pues tanto ella como otra compañera con más experiencia se empeñaron a fondo en decirme con dudosas formas lo siguiente: "Caballero, a usted le debemos devolver 7,50 €, que es el precio del fármaco con su copago del 40 %. Ya está." Honestamente, sabía que me estaban engañando desde el primer minuto, y a pesar de salir de ahí con la firme creencia de que me estaban robando en mi propia cara, opté por volver sobre mis pasos y abandonar el establecimiento al entender que cualquier intento de razonamiento iba a ser tarea imposible con dichas empleadas. Por tanto, al día siguiente decidí volver para adquirir otro fármaco, y ya que fui atendido por la máxima responsable, aproveché para comentarle todo lo sucedido. La ‘jefaza’, en todo momento, parecía mostrar interés y capacidad para entender el origen del problema, por lo que rápidamente sentí cierto alivio, ya que a primera vista supo detectar que aquella gestión había sido errónea, al igual que la cantidad de dinero que había percibido como resultado de la misma. Y con todo esto, solo me quedaría agradecerle a esta persona por su asombrosa capacidad resolutiva, si no fuese porque, cuando nos despedimos con el compromiso de volver a citarnos al día siguiente con el propósito de efectuar el abono por la cantidad restante, va y me suelta la siguiente dedicatoria a toda voz: "Prométeme que mañana, cuando vengas, no hablarás, ¿eh? Venga, adióooos." Y yo, en ese momento, sin saber cómo reaccionar, solo esgrimí una risa tímida tras haber sido ridiculizado, ninguneado e invalidado, porque salía de ese establecimiento sintiéndome no solo vulnerable, sino con la sensación de culpa por, simplemente, haber expuesto una situación tan sumamente injusta donde casi daba por hecho que iba a costarme dinero, y encima tener que soportar cómo esta persona mostraba, a través de un tono burlón y una actitud pasivo-agresiva, su malestar por simplemente reclamar y exigir la reparación del daño ocasionado por sus compañeras. Por mi parte, cuando hoy tuve oportunidad de acudir, afortunadamente por última vez, le expresé mi malestar y esta persona, con toda la retranca del mundo, me pidió "perdón" entre risas, y llegó a referirse a mí como "señora o señor" de forma alternativa. Además de necesitar un curso de matemáticas, no les vendría mal un poco de educación. Una de las últimas cosas que me dijo fue: "Si quieres la hoja de reclamaciones, te la doy. A mí me da igual."
Un 10. El personal super amable. Lo recomiendo muchísimo. Trataron a mi pequeña de 6 meses como si fuera de la familia.
La mejor farmacia de la isla sin exagerar. El personal de lo mas profesional, atencion personalizada. La farmacia es grande y los mostradores en isla me encantan, se hace mas personal el trato. Me desplazo desde mi casa que no esta cerca, porque me hacen sentir seguro cuando necesito asesoramiento. Un 10 es poco para valorarlos.
Siempre voy a estar Farmacia son muy especiales todas las Farmaceuticas gracias a ellas todo va mejorando
Soy cliente habitual y estoy encantado con esta farmacia. Las empleadas son encantadoras y siempre dispuestas a ayudarte en lo que necesites. Si no tienen un medicamento, te lo piden y el mismo día o como mucho al día siguiente, lo tienes. Tengo una farmacia justamente al lado de mi casa, y no voy porque no me gusta el trato que dan a los clientes. Prefiero caminar 5 minutos más y venir a ésta, donde me siento mucho más a gusto. Gracias.
Una vendedora de este sitio, no quiso venderme un simple jarabe para la tos, solo por el hecho de que yo sufro de asma, cuando en ocasiones anteriores ya me lo han vendido en este mismo sitio otras compañeras, y nunca ah pasado nada, me tocó devolverme a mi casa con la tos, que empatica la chica, es un amor (( sarcasmo ))
Información de Farmacia Carmen de Juan Aguiló. Dermocosmetica, Test VIH, veterinaria, formulación magistral
Dirección
Farmacia Carmen de Juan Aguiló. Dermocosmetica, Test VIH, veterinaria, formulación magistral se encuentra en Carrer Josep Darder, 24, Levante, 07008 Palma, Balearic Islands
Teléfono
El teléfono de Farmacia Carmen de Juan Aguiló. Dermocosmetica, Test VIH, veterinaria, formulación magistral es 971 27 64 53
